Crece 400% la detención de mujeres ligadas al narco


El diario estadunidense The New York Times dedicó hoy un espacio en sus páginas a las mujeres que se encuentran en prisión en México, acusadas de delitos federales, principalmente contra la salud y secuestro.

Según la nota, el número de mujeres procesadas comenzó a despuntar a partir de 2007. En la actualidad, dice, hay más de 10 mil mujeres presas en las distintas cárceles del país.

Ese incremento de 400% en promedio, dice el texto, se puede atribuir a la larga lista de cárteles de la droga que han sido desmantelados, los cuales se habían expandido hasta formar parte de grupos más especializados en la industria del crimen, y en esa dinámica instan a toda la gente posible a inmiscuirse en estos delitos, incluyendo a las mujeres.

Agrega incluso que lugartenientes detenidos han confesado a la policía que algunas de las mujeres actúan como informantes.

Otras más, apunta, trabajan como mulas, asesinas o como “la gancha”, usando su belleza como atractivo para los hombres y poderlos secuestrar.

En el caso particular de Sandra Ávila Beltrán, la ‘Reina del Pacífico’, el diario estadunidense refiere que era cabeza de un Cártel, antes de su arresto, en 2007, por tráfico de drogas y lavado de dinero.

“Pero esto no debería de sorprendernos. Cada vez son más la mujeres trabajando en diferentes aspectos de la economía, incluyendo el narcotráfico”, dice Guadalupe Correa-Cabrera, profesor asistente del gobierno en la Universidad de Texas, en Brownsville, en entrevista con el NYT.

Según defensores de los derechos humanos, las mujeres son usadas por los hombres en contra de su voluntad o por amor.

Una buena parte de las mujeres que se encuentran en prisión confesaron que fueron engañadas por sus parejas o sus familiares al cargar de droga sus automóviles.
El NYT cita el caso de Eunice Ramírez, de 19 años, quien se encuentra sujeta a proceso en una prisión de Ciudad Juárez, por el presunto delito de secuestro.

La joven fue detenida en noviembre de 2010, ella se encargaba de enganchar a personas a través de su Facebook, en donde aparecía en bikini. Una vez hecho el contacto, la joven citaba a su presa en determinado lugar donde sus socios lo secuestraban.

Agentes de la Patrulla Fronteriza mencionan también que han capturado un mayor número de adolescentes vistiendo minifaldas y que portan en el interior de sus muslos drogas.

El resultado, por lo menos en Ciudad Juárez, es una prisión con población femenina que combina el crimen y el aroma de mujer, según el artículo del Times.
La mayoría de las 160 mujeres presas en el Cereso de esa ciudad –una de las que ubica la prisión femenina a unas cuantas paredes de la de los varones– tienen entre 18 y 26 años.

Por lo menos la tercera parte todavía está esperando sentencia; la mayoría está acusada de cargos por posesión de drogas o tráfico de las mismas.
Algunas mujeres dicen que se han involucrado en el crimen para conseguir dinero para cubrir las necesidades de sus hijos. Otras madres, sosteniendo que son inocentes, dicen que se vieron obligadas a abandonar a sus familias.

Nancy Lilia Núñez, que llegó al Cereso cuando tenía tres meses de embarazo, dice que su mayor pesar es que ni siquiera era amiga de las personas que la involucraron en el secuestro. Aunque la mayoría de ellas también están en el Cereso, “nunca hablamos, no tengo a nadie”, lamenta.

Con una dulce y forzada sonrisa, Nancy contó los detalles de su vida: es madre de tres y hace tan sólo siete meses que dio a luz a la más pequeña. Está purgando una condena de 25 años por ayudar a secuestrar a una joven de 15 años.

En un momento, dijo claramente convencida de que no tenía idea de que la chica de 15 años estaba secuestrada en la casa donde ella fue detenida. Luego, tuvo que reconocer su participación cuando sus cómplices empezaron a proporcionar información sobre el delito.

Nancy tiene actualmente 22 años, creció en ésta, la ciudad más violenta del mundo. Pero ¿es ella una persona que cometió un error al juntarse con la gente equivocada o es una criminal que merece pasar décadas tras las rejas?

0 comentarios:

Publicar un comentario