
Detenidos por secuestro detallaron la forma de operar de las células de los Arellano Félix, se adjudicaron la ejecución de los tres agentes de la SIEDO que fueron encontrados en las rancherías de Tecate, además se reconocieron como autores de varios secuestros.
Explicaron cómo se reestructura el cártel ante la salida de Teodoro García Simental.
Está asentado en actas:
Armando Villareal "El Gordo", teniendo como lugarteniente a José Filiberto Parra Ramos "La Perra" y a un hombre conocido como "Mateo 9-8" es el equipo de sicarios asignados por Francisco Sánchez Arellano "El Ingeniero",
para suplir las actividades criminales de Teodoro García Simental "El Teo".
De acuerdo a investigaciones policiacas, en la reestructuración del cártel Arellano Félix (CAF) Sánchez Arellano otorgó al grupo de Villarreal, el control del movimiento de droga y el cobro de piso en varias zonas de Tijuana que incluyen el área de playas, la zona oriente y delegación La Mesa. También les "autorizó" otorgó autorización para robar los cargamentos de drogas que los otros cárteles criminales están intentando introducir vía Tecate- Tijuana por las carreteras libre y de cuota.
Asimismo, les asignaron el traslado de la droga que el CAF trasporta por Ensenada y Rosarito, labor delictiva que, de acuerdo a las indagaciones, realiza Parra Ramos bajo la supervisión de "El Gordo" Villarreal.
Esta reestructuración se dio a partir de la balacera del 26 de abril, cuando sicarios de "El Ingeniero" se enfrentaron a matones de "El Teo". El hecho dividió al CAF en dos mandos, y hoy por hoy, aseguran investigadores extraoficialmente, García Simental "trabaja por su cuenta".
Presumen que por sus contactos y actividades previas, a Villarreal también le dieron carta abierta para traslados y venta de narcóticos en San Ysidro y Chula Vista, California. De hecho la versión policíaca indica que actualmente, este joven sicario pasa la mayor parte del tiempo en California y sólo "cruza para operativos especiales".
Hay datos extraoficiales que revelan a "El Gordo Villarreal" como uno de los objetivos criminales del Departamento Antidrogas de Estados Unidos (DEA) quienes supuestamente les siguen los pasos desde hace más de dos años, tiempo en el que el traficante se ha mantenido activo en territorio americano sin ser detenido.
Los sicarios de Villarreal, de acuerdo a una investigación de policías honestos, serían "Mateo" en Tijuana y Filiberto Parra Ramos en la zona costera. Estos sicarios formaban parte del grupo criminal liderado por "El Teo" antes del 26 de abril.
La reestructuración de las células del CAF alcanzó a otros: De "El Güero Camarón", señalado de haber participado en la balacera de la delegación Centenario y haber sido el primero en entregarse a "El Ingeniero", las autoridades no han tenido mayores informes.
De Raydel López Uriarte o Raibel Uriarte "El Muletas", el informe es que se trasladó a Guasave, Sinaloa, junto con Teodoro García Simental, quien tiene familia en ese poblado.
Conforme a la autoridad, estos sicarios se fueron con todos los recursos económicos que tenían en el grupo y no han tenido incursión delictiva en el estado.
Sin embargo versiones extraoficiales de policías municipales aseguran que "El Teo" ha enviado algunos sinaloenses a investigar las condiciones "de la plaza", los cuales han sido levantados, ejecutados y desaparecidos.
En cuanto a los policías ministeriales reportados como participantes en la balacera del 26 de abril, Eduardo Rojas Logan y José Valentín García Topete, señalados también de pertenecer a la célula delictiva de "El Teo", policías han podido determinar que ambos acudieron con Sánchez Arellano "para que les perdonara la vida y después buscaron protección a cambio de información con jefes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Baja California, pero no la tuvieron".
Finalmente en la semana que concluye, se pudo saber que por lo menos Logan ya tuvo respuesta del Gobierno de Estado Unidos, que lo protege a cambio de información.
Confiesan secuestros y ejecuciones Declaraciones ministeriales revelaron
que el equipo criminal dirigido por "Mateo" como sicario de "El Gordo", está integrado por más de 16 miembros, tres de los cuales fueron detenidos por secuestro el 22 de mayo en un operativo en la calle Benton en Tijuana.
Édgar Gustavo Escamilla Campos "El Marine" o "9-02"; Daniel Espinoza Campos "El Gordo"; y Érick Gutiérrez Buenrostro "El 13", "El Tanque", "El
Tonka", confesaron dedicarse al tráfico de droga, levantones y robo de autos en la zona de Los Álamos y El Florido.
Otros integrantes de la célula son conocidos como "Goku", clave 9-26; "El Pájaro", clave 9-25; "El Tiko", clave 9-14; "El Tucán" y "El Duende", clave 9-36 y cuyo nombre es Óscar González Urbina: un joven de apenas 18 años, delgado, chaparrito, mide apenas 1.62 metros, blanco y con una dentadura protuberante; la policía ministerial lo fue a buscar a su casa en la colonia Castillo pero no lo localizó.
Los trece delincuentes aún prófugos, son identificados actualmente por sus apodos y claves, además la autoridad cuenta en algunos casos con descripciones físicas. Extrañamente, la ministerial no trabaja aún en los retratos hablados a pesar de contar con equipo de punta para elaborarlos.
La célula de "Mateo" tiene su mayor campo de influencia y casas de seguridad en la zona de Los Álamos, Villafloresta, Los Lobos y en general El Florido, considerados hasta el 26 de abril, los terrenos principales de "El Teo".
Los autos que utilizan, de acuerdo a las indagatorias oficiales, son: una Cherokee azul modelo viejo, un Chevy blanco modelo reciente, un pick up negro F-150, una Suburban gris, otra panel blanca, un Yukon guinda, una Explorer blanca, un Eclipse negro y otra Explorer verde.
La delación de recientes detenidos determinó, además, que acostumbran usar uniformes azules, siglas de la Policía Federal Preventiva. Aparte informaron la paga semanal que le dan a miembros de la célula delictiva: 150 dólares a la semana con bonos criminales cuando hay "operativos",
de unos 500 dólares.
Los mismos expedientes policiacos contienen declaraciones que constatan que "Mateo" está "arreglado" con la policía municipal de esa zona. La forma de "operar" es que hay matones que funcionan como antenas recorriendo las vialidades de la zona previo a los secuestros, levantones
y traslados de droga, son los encargados de pasar el teléfono a los municipales para que por esa vía el líder operativo de la célula, los instruya para "abrirse" y limpiar de patrullas las calles, o "darle la cortesía" de liberar a detenidos.
Generalmente realizan operativos numerosos: Al frente mandan a hasta cinco hombres como antenas y punteros, antes de ejecutar un secuestro.
En sus declaraciones primarias, los delincuentes detenidos el 22 de mayo, presuntamente admitieron que en los últimos cinco meses habían participado en dos secuestros y tres "levantones", dos de los cuales concluyeron en homicidio. Todos perpetrados en el bulevar Insurgentes:
* Un afroamericano levantado a la altura del parque Morelos de quien dijeron, "debía dinero" de un embarque de droga. Pagó la deuda y varios miles más por su libertad. Lo liberaron.
*Dos norteamericanos privados de la libertad a la altura del Cerro Colorado no pagaron. Los mataron y tiraron sus cuerpos en las inmediaciones de El Paraíso Azteca.
*El dueño de una casa de cambo ubicada a un costado de los Patines de Plata en Los Álamos fue secuestrado y liberado cuando pagó.
*Uno de los detenidos también presuntamente aseguró que este grupo ejecutó el secuestro del doctor Fernando Guzmán Cordero el 15 de abril. Sin embargo existen otras declaraciones ministeriales que achacan esta privación al grupo de Jorge Briseño "El Cholo", quien aseguran, necesitaba
los servicios profesionales del galeno dado que está afectado de una grave enfermedad.
*Un cuarto delito por el cual se les investiga es el secuestro y asesinato del ex agente ministerial, Carlos Acosta Ibarra "El Big Boy", dado de baja en el 2002 por presuntas relaciones con el crimen organizado, detenido en el 2004 por agentes federales que posteriormente lo liberaron. El cuerpo de Acosta Ibarra fue localizado la noche del 23 de abril junto a otro cadáver que presentaba también huellas de tortura y mutilación.
El reporte pericial indica que una de las armas decomisadas a los secuestradores el 22 de mayo fue usada para ultimar al "Big Boy", y uno de los detenidos confesó que gente de "El Mateo" lo levantó porque no aceptó hacer un narco-trabajo con "El Gordo Villarreal" alegando que él estaba con "El Teo".
Detallaron los detenidos, que citaron al "Big Boy" por teléfono, y lo levantaron en Villafloresta.
Lo trasladaron a una casa de seguridad en las cercanías del Calimax Las Abejas. Sicarios de "Mateo" y "El Teo" se habrían reunido el 22 y el 23 de abril para negociar la liberación pero al final lo ultimaron.
Conforme al expediente, este grupo de detenidos también admitió que su jefe "Mateo" fue protagonista del enfrentamiento con los jefes operativos y administrativos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) la tarde del 23 de mayo en las inmediaciones de la Clínica 1 del IMSS, pero que logró darse a
la fuga porque agentes municipales le informaron por la radiofrecuencia oficial, de la presencia de las patrullas de la PEP.
Como si fueran pocas las imputaciones, extrañamente acusaron a su grupo de haber levantado y asesinado el 17 de abril a los agentes federales Guillermo Cuautle Hernández, Manuel Alejandro Arellano Figueroa y José Ignacio Badillo Jasso, todos pertenecientes a la SIEDO, asesinados en Tijuana, habiendo sido tirados sus cuerpos en las inmediaciones de un rancho en Tecate.
Sin embargo de este hecho no aportaron mayores detalles.
En este asunto, la PGR tiene una investigación abierta en la que la principal línea de indagación señala como responsables de los homicidios a un grupo dirigido por Roberto Méndez "El Vaquero", sobrino de Luis Romero Fierro o Mauricio Eduardo Nieto, alias "El Sombrero".
El primero está desaparecido desde el 19 de abril y al segundo le dictaron auto de formal prisión esta semana.
Explicaron cómo se reestructura el cártel ante la salida de Teodoro García Simental.
Está asentado en actas:
Armando Villareal "El Gordo", teniendo como lugarteniente a José Filiberto Parra Ramos "La Perra" y a un hombre conocido como "Mateo 9-8" es el equipo de sicarios asignados por Francisco Sánchez Arellano "El Ingeniero",
para suplir las actividades criminales de Teodoro García Simental "El Teo".
De acuerdo a investigaciones policiacas, en la reestructuración del cártel Arellano Félix (CAF) Sánchez Arellano otorgó al grupo de Villarreal, el control del movimiento de droga y el cobro de piso en varias zonas de Tijuana que incluyen el área de playas, la zona oriente y delegación La Mesa. También les "autorizó" otorgó autorización para robar los cargamentos de drogas que los otros cárteles criminales están intentando introducir vía Tecate- Tijuana por las carreteras libre y de cuota.
Asimismo, les asignaron el traslado de la droga que el CAF trasporta por Ensenada y Rosarito, labor delictiva que, de acuerdo a las indagaciones, realiza Parra Ramos bajo la supervisión de "El Gordo" Villarreal.
Esta reestructuración se dio a partir de la balacera del 26 de abril, cuando sicarios de "El Ingeniero" se enfrentaron a matones de "El Teo". El hecho dividió al CAF en dos mandos, y hoy por hoy, aseguran investigadores extraoficialmente, García Simental "trabaja por su cuenta".
Presumen que por sus contactos y actividades previas, a Villarreal también le dieron carta abierta para traslados y venta de narcóticos en San Ysidro y Chula Vista, California. De hecho la versión policíaca indica que actualmente, este joven sicario pasa la mayor parte del tiempo en California y sólo "cruza para operativos especiales".
Hay datos extraoficiales que revelan a "El Gordo Villarreal" como uno de los objetivos criminales del Departamento Antidrogas de Estados Unidos (DEA) quienes supuestamente les siguen los pasos desde hace más de dos años, tiempo en el que el traficante se ha mantenido activo en territorio americano sin ser detenido.
Los sicarios de Villarreal, de acuerdo a una investigación de policías honestos, serían "Mateo" en Tijuana y Filiberto Parra Ramos en la zona costera. Estos sicarios formaban parte del grupo criminal liderado por "El Teo" antes del 26 de abril.
La reestructuración de las células del CAF alcanzó a otros: De "El Güero Camarón", señalado de haber participado en la balacera de la delegación Centenario y haber sido el primero en entregarse a "El Ingeniero", las autoridades no han tenido mayores informes.
De Raydel López Uriarte o Raibel Uriarte "El Muletas", el informe es que se trasladó a Guasave, Sinaloa, junto con Teodoro García Simental, quien tiene familia en ese poblado.
Conforme a la autoridad, estos sicarios se fueron con todos los recursos económicos que tenían en el grupo y no han tenido incursión delictiva en el estado.
Sin embargo versiones extraoficiales de policías municipales aseguran que "El Teo" ha enviado algunos sinaloenses a investigar las condiciones "de la plaza", los cuales han sido levantados, ejecutados y desaparecidos.
En cuanto a los policías ministeriales reportados como participantes en la balacera del 26 de abril, Eduardo Rojas Logan y José Valentín García Topete, señalados también de pertenecer a la célula delictiva de "El Teo", policías han podido determinar que ambos acudieron con Sánchez Arellano "para que les perdonara la vida y después buscaron protección a cambio de información con jefes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Baja California, pero no la tuvieron".
Finalmente en la semana que concluye, se pudo saber que por lo menos Logan ya tuvo respuesta del Gobierno de Estado Unidos, que lo protege a cambio de información.
Confiesan secuestros y ejecuciones Declaraciones ministeriales revelaron
que el equipo criminal dirigido por "Mateo" como sicario de "El Gordo", está integrado por más de 16 miembros, tres de los cuales fueron detenidos por secuestro el 22 de mayo en un operativo en la calle Benton en Tijuana.
Édgar Gustavo Escamilla Campos "El Marine" o "9-02"; Daniel Espinoza Campos "El Gordo"; y Érick Gutiérrez Buenrostro "El 13", "El Tanque", "El
Tonka", confesaron dedicarse al tráfico de droga, levantones y robo de autos en la zona de Los Álamos y El Florido.
Otros integrantes de la célula son conocidos como "Goku", clave 9-26; "El Pájaro", clave 9-25; "El Tiko", clave 9-14; "El Tucán" y "El Duende", clave 9-36 y cuyo nombre es Óscar González Urbina: un joven de apenas 18 años, delgado, chaparrito, mide apenas 1.62 metros, blanco y con una dentadura protuberante; la policía ministerial lo fue a buscar a su casa en la colonia Castillo pero no lo localizó.
Los trece delincuentes aún prófugos, son identificados actualmente por sus apodos y claves, además la autoridad cuenta en algunos casos con descripciones físicas. Extrañamente, la ministerial no trabaja aún en los retratos hablados a pesar de contar con equipo de punta para elaborarlos.
La célula de "Mateo" tiene su mayor campo de influencia y casas de seguridad en la zona de Los Álamos, Villafloresta, Los Lobos y en general El Florido, considerados hasta el 26 de abril, los terrenos principales de "El Teo".
Los autos que utilizan, de acuerdo a las indagatorias oficiales, son: una Cherokee azul modelo viejo, un Chevy blanco modelo reciente, un pick up negro F-150, una Suburban gris, otra panel blanca, un Yukon guinda, una Explorer blanca, un Eclipse negro y otra Explorer verde.
La delación de recientes detenidos determinó, además, que acostumbran usar uniformes azules, siglas de la Policía Federal Preventiva. Aparte informaron la paga semanal que le dan a miembros de la célula delictiva: 150 dólares a la semana con bonos criminales cuando hay "operativos",
de unos 500 dólares.
Los mismos expedientes policiacos contienen declaraciones que constatan que "Mateo" está "arreglado" con la policía municipal de esa zona. La forma de "operar" es que hay matones que funcionan como antenas recorriendo las vialidades de la zona previo a los secuestros, levantones
y traslados de droga, son los encargados de pasar el teléfono a los municipales para que por esa vía el líder operativo de la célula, los instruya para "abrirse" y limpiar de patrullas las calles, o "darle la cortesía" de liberar a detenidos.
Generalmente realizan operativos numerosos: Al frente mandan a hasta cinco hombres como antenas y punteros, antes de ejecutar un secuestro.
En sus declaraciones primarias, los delincuentes detenidos el 22 de mayo, presuntamente admitieron que en los últimos cinco meses habían participado en dos secuestros y tres "levantones", dos de los cuales concluyeron en homicidio. Todos perpetrados en el bulevar Insurgentes:
* Un afroamericano levantado a la altura del parque Morelos de quien dijeron, "debía dinero" de un embarque de droga. Pagó la deuda y varios miles más por su libertad. Lo liberaron.
*Dos norteamericanos privados de la libertad a la altura del Cerro Colorado no pagaron. Los mataron y tiraron sus cuerpos en las inmediaciones de El Paraíso Azteca.
*El dueño de una casa de cambo ubicada a un costado de los Patines de Plata en Los Álamos fue secuestrado y liberado cuando pagó.
*Uno de los detenidos también presuntamente aseguró que este grupo ejecutó el secuestro del doctor Fernando Guzmán Cordero el 15 de abril. Sin embargo existen otras declaraciones ministeriales que achacan esta privación al grupo de Jorge Briseño "El Cholo", quien aseguran, necesitaba
los servicios profesionales del galeno dado que está afectado de una grave enfermedad.
*Un cuarto delito por el cual se les investiga es el secuestro y asesinato del ex agente ministerial, Carlos Acosta Ibarra "El Big Boy", dado de baja en el 2002 por presuntas relaciones con el crimen organizado, detenido en el 2004 por agentes federales que posteriormente lo liberaron. El cuerpo de Acosta Ibarra fue localizado la noche del 23 de abril junto a otro cadáver que presentaba también huellas de tortura y mutilación.
El reporte pericial indica que una de las armas decomisadas a los secuestradores el 22 de mayo fue usada para ultimar al "Big Boy", y uno de los detenidos confesó que gente de "El Mateo" lo levantó porque no aceptó hacer un narco-trabajo con "El Gordo Villarreal" alegando que él estaba con "El Teo".
Detallaron los detenidos, que citaron al "Big Boy" por teléfono, y lo levantaron en Villafloresta.
Lo trasladaron a una casa de seguridad en las cercanías del Calimax Las Abejas. Sicarios de "Mateo" y "El Teo" se habrían reunido el 22 y el 23 de abril para negociar la liberación pero al final lo ultimaron.
Conforme al expediente, este grupo de detenidos también admitió que su jefe "Mateo" fue protagonista del enfrentamiento con los jefes operativos y administrativos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) la tarde del 23 de mayo en las inmediaciones de la Clínica 1 del IMSS, pero que logró darse a
la fuga porque agentes municipales le informaron por la radiofrecuencia oficial, de la presencia de las patrullas de la PEP.
Como si fueran pocas las imputaciones, extrañamente acusaron a su grupo de haber levantado y asesinado el 17 de abril a los agentes federales Guillermo Cuautle Hernández, Manuel Alejandro Arellano Figueroa y José Ignacio Badillo Jasso, todos pertenecientes a la SIEDO, asesinados en Tijuana, habiendo sido tirados sus cuerpos en las inmediaciones de un rancho en Tecate.
Sin embargo de este hecho no aportaron mayores detalles.
En este asunto, la PGR tiene una investigación abierta en la que la principal línea de indagación señala como responsables de los homicidios a un grupo dirigido por Roberto Méndez "El Vaquero", sobrino de Luis Romero Fierro o Mauricio Eduardo Nieto, alias "El Sombrero".
El primero está desaparecido desde el 19 de abril y al segundo le dictaron auto de formal prisión esta semana.
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